El amor es un tema que nunca pasa de moda, y hoy descubrimos a Línea Doce, la banda emergente que lo canta como nadie.
El 15 de abril de 2024, en Instagram, apareció por primera vez una foto de unos chavales acompañada de un mensaje claro y directo: “Somos Línea Doce y venimos a romper la escena”. Desde Navalcarnero, seis jóvenes —Luis, Dani, Dani Pablos, Pablo, Alberto y Gabri— forman una familia unida por la música y la pasión por contar historias desde el corazón.
Con ganas, ilusión y ese amor por la música que los une desde siempre, decidieron dar vida al proyecto que sería el grupo de su vida. El nombre de la banda tiene historia: su primer ensayo fue en Fuenlabrada y, para llegar desde Madrid, tenían que tomar la línea 12 del metro. Ese trayecto tan cotidiano se convirtió en un símbolo, un punto de encuentro que marcaría el inicio de todo.
El primer lanzamiento de Línea Doce fue ‘Perdóname’, el tema que los presentó en la escena y mostró su forma de entender la música. La canción relata un amor intenso y complicado, donde los sentimientos se mezclan con la confusión y la dificultad de manejar la situación. Una historia honesta que, gracias a códigos de Spotify pegados en farolas, acabó llegando a la gente e incluso inspiró algunos covers en redes sociales.
‘Con lo simple que es el amor’, su EP debut
Tras meses de trabajo, el 22 de agosto de 2025 la banda lanzó su primer EP: ‘Con lo simple que es el amor’. Un proyecto que había estado cocinándose a fuego lento desde el 26 de febrero, compuesto por cuatro canciones. Cuatro pequeñas ventanas a sus vivencias más personales y escritas desde el corazón y la vulnerabilidad.
Con él, exploran el amor en todas sus formas. Desde la pasión de un romance hasta la simplicidad de querer, donde el exceso de complicación surge, a veces, de uno solo.
El primer adelanto y canción que abre el EP, ‘Suena tu canción’, es un relato explícito de la historia de un chico y una chica, con una carga de nostalgia y reflexión sobre los cambios que el tiempo trae consigo. Es el punto de partida del proyecto y, a la vez, un guiño a Pereza, una de las bandas que han marcado su música y su forma de contar historias.
Para el grupo tiene un valor especial, sobre todo para Dani, cuyo primer proyecto musical fue un tributo a Leiva y Pereza, y que ahora esa referencia la encontramos en su propio camino.
La canción que da nombre al proyecto, ‘Con lo simple que es el amor’, captura la magia de los primeros momentos de enamoramiento, esos instantes en los que todo parece más brillante y vivo. Es un viaje por emociones intensas. Como la emoción de estar cerca de alguien, la alegría de las pequeñas cosas compartidas, la ternura de sonreír sin razón al mirarle.
Al mismo tiempo, refleja la vulnerabilidad y la incertidumbre que trae el amor: los “porqués” que surgen, las dudas y el deseo de que todo sea claro, aunque la certeza de estar juntos haga que el corazón lata con fuerza.
‘Lucía’ tiene una melodía cañera que contrasta con su letra llena de matices tristes. Habla de un amor intenso, pero complicado, de esos que se viven con pasión y vulnerabilidad al mismo tiempo. Es la historia de escapadas juntos, de momentos compartidos llenos de risas y ternura, pero también de despedidas dolorosas y de corazones que no siempre saben sostener el calor del otro.
‘Hace Frío’ cierra el EP y lleva compuesta alrededor de dos años. Es una oda a la honestidad en el amor y a no dejarse llevar por lo que piensen los demás. La canción habla de dos personas en un momento delicado, pero todavía llenas de ganas, deseo y esa energía que solo aparece cuando queda algo por salvar. Invita a parar el mundo, a encontrar un pequeño refugio donde hablar claro, escucharse y quizá recomponerse.
@lineadoce Hace frío, pero me apetece quedarme aquí
Línea Doce en los escenarios
Este 2025 lo han vivido casi desde una nube. El 12 de octubre estaba previsto que se celebrara en Sevilla el MyPlaylist Fest, un festival innovador donde el público decidía qué artistas se subían al escenario. Sin embargo, la organización anunció que el evento quedaba aplazado “debido a circunstancias fuera de nuestro control relacionadas con la convivencia de varios eventos en el espacio de los exteriores del Estadio de la Cartuja”, y cerraba el comunicado con un mensaje lleno de empatía. “Sabemos la ilusión y las ganas que, al igual que nosotros, teníais por vivir esta experiencia”.
Esa ilusión también estaba en Línea Doce, quienes habían sido elegidos por el público y compartirían cartel con artistas que llevan escuchando toda su vida, como Melendi o Pignoise.
A pesar de este cambio, la banda no ha dejado de sumar experiencias en directo. En septiembre tocaron en Madrid, en la Sala Cadavra, su primera actuación en solitario, y vendieron todas las entradas. Fue una demostración clara de que su proyecto crece, se consolida y conquista a quienes lo escuchan.
El 21 de noviembre cerraron su ciclo de conciertos de 2025 con el Festival Ultreia en la mítica Sala El Sol, compartiendo escenario con Ale Ocaña y Margarita. Una noche para descubrir, cantar y disfrutar de la mejor escena emergente, que resumieron en redes con un mensaje lleno de emoción.
“Cada vez que tocamos en Madrid es mejor que la anterior”, escribieron. Tras este concierto, anunciaron un pequeño parón para centrarse en nuevas canciones, que seguirán acompañando la vida y los cascos de muchos, convirtiéndose en futuras bandas sonoras vitales.
Cifras y sensaciones van de la mano. A finales de 2025, Línea Doce cerraba el año con más de 14 mil oyentes en Spotify, un número que seguirá creciendo gracias a su música llena de sinceridad. Con el 2026 a la vuelta de la esquina, Línea Doce se perfila como una banda emergente con mucho por conquistar. Su viaje musical apenas acaba de comenzar, y todo indica que lo mejor está por venir.
Imagen destacada: Línea Doce

