Por segunda noche consecutiva, la cantante catalana Rosalía vuelve a hacer sold out en la capital.
Tras haber comenzado su ‘LUX TOUR’ hace unas semanas en Francia, Rosalía vuelve a casa por todo lo alto con 4 noches sold out en el Movistar Arena de Madrid (30 de marzo, 1, 3 y 4 de abril).
La experiencia ‘LUX’ del Miércoles Santo comenzó mucho antes que el concierto. Desde primeras horas de la mañana, los alrededores del Movistar Arena ya estaban repletos de fans haciendo cola. Un ambiente que se caracterizó por la estética propia de esta era: el color blanco, halos pintados en el pelo, velos, perlas, etc.
Primer y segundo acto de Rosalía
Esta segunda fecha arrancó poco después de las 20:30 horas, dando paso a un concierto que se dividió en cuatro actos. En el centro de la pista, una orquesta de 20 músicos colocada en forma de cruz se consolidaba como uno de los grandes ejes visuales y sonoros del show.
El primer acto se abría con el mismo tema que da comienzo al álbum: ‘Sexo, Violencia y Llantas’. Con una Rosalía prácticamente estática y vestida como una bailarina de ballet, la artista centró toda la atención en la fuerza de su interpretación vocal. ‘Reliquia’ y ‘Porcelana’ continuaron el espectáculo, reforzando una propuesta escénica en la que el lenguaje corporal iba ganando cada vez más protagonismo, con movimientos que recordaban a la danza clásica.
Uno de los momentos más especiales de la noche fue la interpretación de ‘Mio Cristo Piange Diamanti’. Una actuación profundamente emotiva que situó la voz de Rosalía en primer plano y logró erizar la piel de todo el Movistar Arena.

Rosalía interpretando `Porcelana´| Fuente: X (@MovistarArenaEs)
El segundo acto lo protagonizó su disco ‘MOTOMAMI’. Comenzó con ‘Berghain’, desatando una energía estilo rave que hizo saltar a todo el público, mientras que los siguientes temas, ‘SAOKO’, ‘LA FAMA’ y ‘LA COMBI VERSACE’, recuperaban el espíritu de su anterior era, creando un puente perfecto entre sus mundos musicales.
Tercer y cuarto acto en el Movistar Arena
El tercer acto fue el más dinámico y diverso de la noche. Comenzó con una vuelta a sus orígenes, interpretando ‘El Redentor’, tema de su primer disco ‘Los Ángeles’. A continuación, Rosalía sorprendió con una versión de ‘Can’t Take My Eyes Off You’, acompañada de una puesta en escena impecable que recreaba un museo: ella se convertía en la obra de arte, mientras el público del front stage, seleccionado por su equipo, subía al escenario para admirarla.

Rosalía interpretando `Cant Take My Eyes Off You´ | Fuente: Lucía Bello, Why Not Magazine
Tras ello llegó uno de los momentos más esperados de la noche, el confesionario previo a `La Perla´. Para esta segunda fecha en Madrid la invitada fue la cantante Métrika, quien compartió con Rosalía, y con casi 18.000 espectadores, su mala experiencia con lo que la artista denomina “una perla”. Acto seguido, Rosalía interpretó la canción con una puesta en escena impactante, vestida de blanco y rodeada de bailarines que acentuaron el dramatismo del tema.

Rosalía interpretando `La Perla´ | Fuente: X (Bellaisaphrodid)
La cantante se trasladó al otro escenario, donde se encontraban los músicos, para presentar ‘Dios Es Un Stalker’, ‘La Rumba Del Perdón’ y ‘CUUUUuuuuuute’. Esta última canción contó con un espectacular botafumeiro que descendió desde el techo del Movistar Arena, sorprendiendo a todo el público.
De vuelta al escenario principal, Rosalía puso al público a bailar al ritmo de ‘BIZCOCHITO’ y ‘DESPECHÁ’. Sin embargo, la artista cambió de registro rápidamente para interpretar sus canciones inéditas, disponibles únicamente en el vinilo de ‘LUX’: ‘Focu ´ranni’ y ‘Novia Robot’.

Rosalía interpretando `Focu ´ranni´ | Fuente: X (@malfarioboy)
El broche final lo puso ‘Magnolias’, un tema que explora el imaginario de su propio funeral. Rosalía consiguió conmover al público con su intensa emoción y delicadeza, mostrando su sensibilidad más profunda.
Entre momentos emotivos, explosiones de energía y detalles escénicos cuidados al detalle, la artista demostró una vez más su capacidad para sorprender, emocionar y mantener al público totalmente entregado. Un espectáculo que muestra su talento, creatividad y personalidad única, una experiencia difícil de olvidar.
Cuando se apagaron las luces, quedó claro que no había sido solo otro concierto, sino una propuesta sólida, cuidada al detalle y pensada para impactar de principio a fin. Rosalía no solo cumple con las expectativas: las redefine, consolidándose como una de las figuras más influyentes y completas del panorama musical actual.
Imagen destacada: X (Bellaisaphrodid)

