Freida McFadden vuelve a demostrar por qué se ha convertido en una de las autoras de referencia del thriller psicológico actual con ‘La inquilina’. Es una novela adictiva, llena de tensión y con un giro final que consigue sorprender incluso a quienes ya conocen su particular forma de jugar con el lector.
Hay libros que entretienen y otros que consiguen que quieras saber qué ocurre a continuación aunque tengas otras cosas que hacer. ‘La inquilina‘, la nueva novela de Freida McFadden, pertenece claramente al segundo grupo. Es uno de esos thrillers que comienzas con la intención de leer unas páginas y que terminan atrapándote hasta llegar a la última.
La autora vuelve a construir una historia en la que nada es exactamente lo que parece. Desde el comienzo, la tensión está presente y las dudas aparecen prácticamente a cada capítulo. McFadden, la autora bestseller de libros como ‘La asistenta‘ juega con las expectativas del lector y consigue que las teorías cambien a medida que avanza la trama.
Uno de los elementos que más contribuyen a mantener ese interés es su doble narrador. La historia se presenta desde dos perspectivas diferentes, lo que permite conocer los acontecimientos desde distintos puntos de vista y, al mismo tiempo, genera nuevas preguntas. Cada voz aporta información que hace que el lector intente reconstruir qué está sucediendo y, sobre todo, en quién puede confiar.
El plot twist como personaje principal de las novelas
Y entonces llega uno de los grandes protagonistas de cualquier novela de McFadden: el plot twist. Sin entrar en spoilers —porque descubrirlo forma parte de la experiencia y os arruinaríamos el final—, la autora vuelve a demostrar que sabe guardar sus cartas. Cuando parece que ya tenemos suficientes piezas para entender la historia, introduce un giro capaz de cambiar nuestra percepción de lo que hemos leído y nos deja con ganas de saber más información.
Precisamente ahí reside uno de los grandes atractivos de ‘La inquilina‘: en esa capacidad para mantener al lector alerta de cualquier cosa que vaya a pasar. No se trata únicamente de descubrir qué va a suceder, sino de intentar adelantarse a la propia autora, algo que no siempre resulta sencillo.
Quienes ya hayan leído a Freida McFadden reconocerán algunos de sus ingredientes habituales: capítulos ágiles, tensión constante, secretos y una narración pensada para avanzar rápidamente. Pero también encontrarán una historia que demuestra que la autora continúa buscando nuevas formas de sorprender.
En definitiva, ‘La inquilina‘ es un thriller pensado para devorarse, de esos que cuesta dejar a medias porque siempre parece haber una pregunta pendiente de respuesta. Y cuando llegas al final, solo queda pensar en una cosa: ¿Cómo no lo vi venir?
Imagen principal: Nerea Avileo para Why Not
