El fotógrafo Rafa Plaza participa en la exposición ‘Este Oeste, la misma naturaleza, el mismo mundo’. Y, por la misma, hablamos con él sobre sus obras donde destaca la conexión cultural y gastronómica entre Oriente y Occidente, a través del vino español, los higos de Gredos y la ceremonia del té japonesa.

Entrevistamos al fotógrafo Rafa Plaza desde Why Not Magazine sobre la exposición ‘Este Oeste, la misma naturaleza, el mismo mundo’, donde participa y se encuentra disponible hasta finales de julio. Su trabajo se centra en tres fotografías que muestran los «embajadores» gastronómicos y culturales de ambos países, destacando elementos como el vino español, los higos de Gredos y la ceremonia del té japonesa, que considera especialmente representativa de la cultura japonesa.

Sobre la exposición ‘Este Oeste, la misma naturaleza, el mismo mundo’

Why Not Magazine: ¿Qué podemos esperar ver en esta exposición?

Rafa Plaza: Me he basado en una serie de tres fotografías, donde he querido mostrar a los mejores embajadores de los países: la gastronomía y la bebida, ya que creo que es lo primero que una persona reconoce. Siempre nos va marcando un plato o una bebida, por ejemplo, en Japón es el sake y aquí el vino.

Y ya que estamos en Ávila, he puesto una copa de un vino de la bodega Alondra y los higos de Gredos, ambos pertenecientes a esta misma zona. Mientras que por la parte de Japón, lo más tradicional y significativo es la ceremonia del té.

WN: ¿Hay alguna imagen que considere especialmente representativa de las tres?

RP: Sí, yo creo que las tres son muy significativas, pero con respecto hacia la otra cultura, creo que la de la ceremonia del té es la más representativa. Por lo que significa para ellos y simplemente que no se les reconozca siempre por el sushi o el ramen.

WN: ¿Cómo te has sentido al participar con los otros fotógrafos?

RP: Bien, ha sido una experiencia muy positiva, ya que cada uno tiene un estilo diferente. No son solo fotógrafos sino artistas, con un estilo diferente, pero que además lo que nos une realmente es el arte. Aparte que éramos tres españoles y tres japoneses. En definitiva, me he encontrado muy bien dentro de lo que es la exposición.

Objetivo de las fotografías y origen de la colaboración

WN: ¿Qué emociones pretendes transmitir con estas fotografías?

RP: Con esto simplemente, quiero dar a conocer el valor tanto de un país como de otro y que no es simplemente ser un arquetipo de un país y de otro. Por ello, he querido representar un poco a los grandes embajadores de los países, como he dicho con anterioridad.

WN: ¿Cómo surge la colaboración con la Cámara Hispano Japonesa?

RP: A través de Miguel Ángel Martín Massa, autor de algunas de las obras de esta colección, director de la exposición y presidente de la Cámara de Comercio Hispano-Japonesa, y de un fotógrafo que conocí por mi amiga Pilar Carrizosa, y que me dijeron que le gustó mi currículum y me propusieron entrar dentro de lo que es la exposición con la Diputación de Ávila.

WN: ¿Alguna anécdota que nos quieras comentar sobre este proyecto?

RP: La gente se ha reído mucho respecto a la cantidad de veces que he tenido que repetir la foto de la ceremonia del té, han sido como 10 o 16 veces. Aunque me siento orgulloso porque esta ceremonia para los japoneses es muy íntima y personal, por eso, creo que hay que cuidar mucho el detalle.

WN: ¿Qué papel juega la fotografía en tu vida a día de hoy?

RP: Uff, es toda mi vida. Ahora mismo tengo más de 24 millones de fotografías hechas en mi vida profesional y en mi carrera como parte más destacada evidentemente es mi Premio National Geographic y otra de las partes más importantes que ha sido mi participación como responsable de guerra y fotógrafo de Casas Reales.

Rafa Plaza y sus fotografías

WN: ¿Cómo eliges los temas o paisajes que capturar?

RP: Es muy personalizado. porque cada fotografía tiene que preguntar por una historia y esa historia se adapta a la persona o yo me adapto a lo que realmente requiere el momento.

WN: ¿Qué importancia le das a la ética en la fotografía, especialmente cuando se trata de naturaleza o comunidades vulnerables?

RP: Muchísima importancia, ya que se debe reflejar ese cuidado por el detalle. Por ejemplo, mis fotos de naturaleza, yo sé que los animales se pueden alterar al acercarme a ellos, pero siempre procuro que estén a gusto y conformes. Mientras que con los seres humanos, cuidar las partes vulnerables al máximo, porque no busco la imagen impactante en plan mal, sino al revés, que cuente algo positivo. No se trata de buscar la sangre o la pobreza, o la foto de un pobre niño que está a punto de morir, busco siempre la parte humana de la fotografía.

WN: ¿Qué consejo le darías a los fotógrafos emergentes que sueñan con alcanzar un reconocimiento internacional como el tuyo?

RP: Sobre todo, tener pasión y honestidad. Les recomendaría también mucha discreción en la hora de hacer una fotografía. La técnica se estudia, evidentemente, porque hay que estudiar para conocer las técnicas, pero la pasión, el corazón, la empatía… Eso no se estudia, pero nace dentro. Se debe aprender el respeto por lo que estás fotografiando y cuidar al máximo el detalle para que puedas hacer una foto que te marque y que marca los demás. Uno de los grandes consejos que voy a dar, que creo que es el que a me ha ayudado mucho, si a no me apasiona la fotografía, no puedo apasionar a la persona que está viéndola.

NaturVivae, la asociación para las personas con enfermedades poco frecuentes

WN: ¿Qué nuevos proyectos tienes en mente tras esta exposición?

RP: Acaba de nacer mi niña, la asociación NaturVivae para las personas con enfermedades poco frecuentes, que es donde he juntado un equipo multidisciplinar con científicos, médicos, psicólogos, terapeutas, periodistas, geólogos, biólogos.  organizadores de eventos, coachs, peluqueros, maquilladores, chefs, etc. no solo para cuidar a la persona enferma, sino también a su entorno, a los cuidadores, que creo que es lo más bonito que puedes hacer.

 

Imagen principal: Nerea Avileo para Why Not Magazine