En Why Not Magazine hemos hablado con MANÍA, que han presentado ‘Boomerang’, el primer adelanto de su nuevo EP, que saldrá en 2026.

Tras la publicación de ‘Mi quietud mental’, la banda madrileña MANÍA ha arrancado una nueva fase con el lanzamiento de ‘Boomerang’, el primer adelanto de lo que será su nuevo trabajo, previsto para 2026. Con un sonido más actual, sintetizadores al frente y mucha energía, la banda busca consolidar ese equilibrio entre lo que fueron y lo que quieren ser.

En Why Not Magazine hemos tenido la oportunidad de hablar con Mario, que nos ha contado en nombre de la banda cómo ha sido el lanzamiento del tema, cómo se preparan para la presentación del EP y sus próximos objetivos musicales. Si no te quieres perder lo que nos ha contado, ¡te dejamos aquí la entrevista completa para que puedas leerla!

Why Not Magazine: Si tuvieras que elegir una canción para presentar vuestra música a una persona que no os conoce, ¿cuál sería?

MANÍA: Elegiría ‘Boomerang’, que es lo último, porque es la canción que estamos promocionando. Lo haría porque realmente la banda ha pasado por varias etapas. Son tres etapas más o menos en las que hemos ido acercándonos al sonido que queríamos.

Creo que con ‘Boomerang’ hemos encontrado el equilibrio perfecto entre lo que teníamos y donde queríamos llegar. Así que es una buena carta de presentación, no solo para enseñar lo que es MANÍA hasta ahora, sino para lo que viene a continuación.

WN: ¿Cómo nace MANÍA?

M: MANÍA arranca en 2018, en etapa pre-Covid, con otra formación diferente a la que hay ahora y con un género mucho más rock clásico, más que el pop rock más fresco que hacemos ahora. Yo llevo haciendo canciones desde hace muchos años, y tengo un primo hermano, más hermano que primo, que me regaló una guitarra hace unos cuantos años.

Él es músico y me propuso llevar una canción que compuse a un estudio de grabación y darle forma desde la producción. A partir de ahí salieron cuatro canciones, luego nos metimos al local a componer más y ahí nació el primer concepto de banda como MANÍA. Empezamos a buscar músicos, a girar por España, hasta que llegó el Covid-19, y por la dedicación de los músicos de entonces y la situación, la banda colapsó.

WN: ¿Cómo fue el regreso tras el parón?

M: Tuve que tomarme un tiempo para coger fuerzas, ganas y sobre todo, para creerme que podía montar una banda por mi cuenta. Invertí un año y medio en encontrar músicos. Primero metimos al guitarrista, porque queríamos centrar la nueva formación desde la base de la guitarra. Después fichamos al batería, y tuve la suerte de contar con el mismo bajista de la formación anterior.

Con ellos empezamos a rodar con nuevas canciones, el EP ‘Mi quietud mental’, muchos conciertos… y ahora estamos en la tercera etapa, con ‘Boomerang’, este nuevo sonido y las canciones que aún quedan por salir.

WN: ¿Qué diferencia hay entre este EP y los anteriores?

M: Principalmente la intención y el sonido. En el anterior intentamos salir del rock clásico y encontrar algo más moderno, más pop. Ahora ya hemos dado un portazo, consolidamos ese pop rock moderno y le sumamos toques mucho más electrónicos, con muchísima presencia de sintetizadores y de coros. ‘Boomerang’ es el ejemplo. La llevamos a donde creíamos que tenía que estar, y justo ahí encontramos la clave.

WN: ¿Por qué elegir ‘Boomerang’ como carta de presentación del nuevo EP?

M: Teníamos algún tema muy adelantado como para lanzarlo como single, pero cuando vimos que ‘Boomerang’ estaba cogiendo forma y que teníamos margen para improvisar, decidimos cambiar las cartas y apostarlo todo. Tiene un estribillo muy pegadizo, un sonido muy definido, y un mensaje que representa todo aquello que se va y vuelve, con trabajo, con esfuerzo, con esperanza e ilusión.

En nuestro caso, representa la vuelta de la banda, pero queremos que cada uno lo haga suyo: una persona, unas vacaciones, un libro… lo que sea que parece que se va y de repente vuelve.

WN: ¿Buscáis entonces esa interpretación abierta en vuestras letras?

M: Sí, eso tiene bastante peso al componer. Intentamos definir el mensaje, pero dejarlo abierto para que cada uno lo interprete. Quizás hay partes clave, como en ‘Boomerang’ cuando decimos »por fin llegó nuestro momento», que se entiende igual para todos. Pero en el resto nos gusta dejar esa puerta abierta.

manía

WN: ¿Cómo lidias con los momentos sin inspiración?

M: Es muy doloroso. La vida del músico es difícil y acechada, siempre encontramos cosas con las que suplir esa falta, pero cuando llevas tiempo sin sacar contenido, se hace cuesta arriba. La mayor fuente de inspiración es tener algo que expresar. Cuando uno está decaído, cuando le pasa algo, eso se convierte en una fuente creativa. La ilusión de tener una banda, de tocar, de estrenar canciones… eso mantiene viva la llama. Y el qué decir lo da el día a día.

WN: ¿Tienes algún lugar o rutina que te inspire especialmente?

M: Pasar tiempo solo. Cuando me dedico un día para mí, para pasear por el parque, por el pueblo o por la montaña. La soledad deja florecer muchas cosas y te quita estímulos. Me ayuda bastante.

WN: En el videoclip de ‘Boomerang’ hay escenas en un coche y otras en un campo, ¿cómo surgió la idea?

M: Queríamos delegar la parte visual y contar con gente con buenas ideas. En este caso, Ismael y Xabi se encargaron del videoclip. Les pedimos que escuchasen la canción, la interpretasen y nos propusiesen. Así fue. Nos encantó. Pasamos un día muy divertido y el resultado fue genial.

WN: ¿Alguna anécdota del rodaje?

M: El guion decía que había que grabar en el campo, pero el paraje original era impracticable, un campo con muchísimo calor a las dos de la tarde. Empezamos a buscar una alternativa y encontramos ese descampado que sale en el vídeo, que creo que fue incluso mejor. Una alegría.

WN: ¿Por qué ese escenario tan desolado y no otro lugar más reconocible?

M: El guion lo planteaba como parte de un viaje en furgoneta, el camino de montar una banda, de volver a empezar. Supuestamente íbamos a un concierto, pero la furgoneta se estropea y lo único accesible es ese descampado. Y donde sea, vale. A mí personalmente los rodajes en la naturaleza me hacen especial ilusión.

WN: ¿Te sientes cómodo delante de la cámara?

M: En vídeo no me siento mal. Las fotos se me dan peor. En el videoclip me meto en el papel, como si no estuviera la cámara. Es como representar en el escenario. Las fotos te captan un momento fijo, eso me cuesta más.

WN: En el 2026 presentaréis el EP en la Sala Siroco, ¿cómo os preparáis para esa fecha?

M: Ahora estamos muy metidos en dos cosas: cerrar el EP, que estrenaremos entre enero y febrero de 2026, y preparar otras fechas en ciudades como Barcelona, Valencia, Zaragoza o Bilbao. Aún no nos hemos parado a pensar en Siroco, pero cuando llegue noviembre-diciembre empezarán los nervios y lo prepararemos a fondo.

WN: ¿Qué puede esperar quien vaya a ese concierto?

M: Vamos a trabajar muy bien la puesta en escena. Las canciones serán enérgicas, con un sonido renovado, sintetizadores y energía muy fresca. Queremos que la gente se lo pase bien, que baile, que cante, que disfrute.

WN: ¿Crees que podrás disfrutar tú también, al ser canciones nuevas para el público?

M: Sí, salvo catástrofe, se disfruta. Tu capacidad sensorial se multiplica. Eres capaz de estar ahí y a la vez ver al público, fijarte en qué canciones funcionan más. Se vive intensamente, pero se disfruta.

WN: ¿Cómo imaginas ‘Boomerang’ en directo en ese concierto?

M: Ya la estrenamos en las fiestas de Aluche y fue una pasada. La parte más festivalera, la parte final, fue una locura. La gente la cantaba, la saltaba… fue brutal. Me la imagino así, tal cual: todos disfrutando.

WN: ¿Tenéis algún concierto que guardéis con especial cariño?

M: El cierre de la gira anterior en la Sala Cadavra. Hicimos sold out. Allí han tocado grupos míticos desde los 80. Nos daba vértigo, pero con el ambiente, la actitud de la gente… fue redondo. Queremos repetir esa sensación.

WN: Por último, ¿cómo se os presenta lo que queda de verano? ¿Vais a descansar o tenéis que seguir trabajando para el nuevo EP?

M: Más bien trabajo. Intentamos forzar el descanso, pero tenemos que seguir grabando, componiendo, reuniéndonos… Hasta diciembre, enero o febrero tenemos que darlo todo. Pero como es algo que nos gusta, no se siente como trabajo, es un rato muy agradable.

Imagen destacada: @maisonrodeo