En Why Not Magazine, hemos hablado con Beatriz Blanco y Natalia Martín, más conocidas como las Hermanas Greemwood dentro del ‘romantasy’ español. Llegan a las librerías con su tercera novela, ‘La tormenta de los eternos’.

Las Hermanas Greemwood regresan al universo de Orelia con ‘La tormenta de los eternos’, una novela que no solo consolida su voz dentro del romantasy literario español, sino que también refleja el camino recorrido desde sus inicios en el mundo editorial con ‘La tierra de los Dorados’.

Natalia Martín y Beatriz Blanco hablan desde un presente que mezcla mucho vértigo, pero también satisfacción: el de ver cómo aquello que comenzó como un sueño lejano y prácticamente imposible empieza a materializarse tres libros después. A hacerse cada vez más real.

En esta nueva entrega, las Greemwood apuestan por la evolución: una historia distinta dentro de un mismo universo, con nuevos códigos culturales, personajes más complejos y un giro final que promete romper las expectativas del género. A través de Brianne, Rhadric y Aiden, exploran no solo el amor —lejos de los clichés del triángulo romántico tradicional—, sino también la identidad, la ambición, la libertad y el peso de las decisiones.

Todo ello envuelto en una fantasía que, fiel a su estilo, sirve como espejo de conflictos reales, desde la discriminación hasta la búsqueda del hogar, demostrando que la magia también puede ser una poderosa herramienta para pensar el mundo.

Charlamos con las Hermanas Greemwood

Why Not Magazine: Nos encontramos en este camino literario una tercera vez, pero ahora para hablar de ‘La tormenta de los eternos’, vuestra nueva novela. ¿Cómo estáis viviendo estos días?

Natalia Martín: Muy bien. Teníamos muchas ganas de que saliese la novela y de reencontrarnos con la serie ‘Aurelia’.

Beatriz Blanco: Cuando publicamos el primer libro, ‘La tierra de los Dorados’, veníamos de haber escrito historietas muy pequeñas, pero no teníamos ningún renombre. Ahora, vamos viendo poco a poco cómo se recoge lo sembrado. De hecho, el mismo día que se publicó, fuimos a algunas librerías para hacernos fotos y hacer promoción y no pudimos porque se habían agotado. Estamos entre una mezcla de nubecita fantástica y de síndrome del impostor.

WN: Si echáis la vista atrás, a vuestras primeras historias juntas, ¿os hubierais imaginado todo lo que habéis conseguido hasta ahora? 

NM: Era algo con lo que soñábamos, pero que no imaginábamos cumplir. Cuando te encuentras tantas piedras en el camino, empiezas a cuestionarte el cómo verle el lado positivo a todo, y es agotador mentalmente.

BB: Sí, es un mundo difícil; cualquier ámbito artístico lo es. Era un sueño que siempre estaba ahí, pero parecía que nunca iba a llegar ese momento. Si hace tres años o hace diecisiete nos dices que lo estamos consiguiendo, les hubiera dicho a aquellas niñas que empezaban a escribir que no se rindieran, que siguieran intentándolo.

WN: ¿Consideráis que ya hay un “sello Greemwood” reconocible y más que asentado dentro del romantasy español?

BB: Yo creo que sí. También es cierto que es un género que siempre exige más y más, pero que no tiene tanto reconocimiento en España como a lo mejor el romance contemporáneo.

NM: Nosotras siempre hemos escrito esto, es algo que nos gusta dentro de los diferentes subgéneros que pueda tener. Pero creemos que lo tenemos que seguir defendiendo para que encuentre su lugar dentro de la literatura nacional.

WN: Venís de ‘La tierra de los Dorados’ y de ‘El mar de los ocultos’. ¿Qué diferencia la historia de Brianne, Rhadric y Aiden de Elyana y Sorën y de Iduna y Enok? ¿Qué se van a encontrar las lectoras diferente a los dos anteriores libros?

BB: De entrada, hemos querido que cada libro fuera muy diferente del otro. Aunque parten de un mismo universo y continente, buscábamos que cada uno tuviera su religión, su cultura, sus costumbres, su historia de amor, sus clichés… Los protagonistas, masculinos y femeninos, son muy distintos también entre sí.

NM: Lo último que queríamos es que alguien dijera: “Es que es igual que el primero o que el segundo. No tienen nada nuevo que ofrecer”. Para nosotras es de las peores críticas, entre otras, que nos pueden hacer. Pero hasta ahora nadie nos ha dicho nada similar, así que parece que lo hemos logrado.

BB: Y en relación con la trama, yo diría que el final diferencia bastante a ‘La tormenta de los eternos’ de los dos anteriores libros y de otras historias que hay en el mercado. Hay un plot twist poco convencional.

Hermanas Greemwood

Las Hermanas Greemwood aterrizan en las librerías con ‘La tormenta de los eternos’ | Fotografía: Javier Ocaña

WN: ¿Os habéis inspirado en alguna cultura para crear a Brianne, Rhadric y Aiden? Porque, por ejemplo, en el caso de El mar de los ocultos os nutristeis de lo nórdico para dar forma a la trama.

NM: Partimos de la cultura hindú durante el primer borrador, pero tuvimos que parar y darle una vuelta porque no nos gustaba; sentíamos que necesitábamos algo más. Cuando la empezamos desde el principio de nuevo, mantuvimos algunas raíces, pero otras las cambiamos por completo.

BB: Exacto, no estaba funcionando. Al final nos inspiramos en estas culturas porque nos gustan y porque son un reflejo de aquellas con las que convivimos actualmente, pero no deja de ser una adaptación. Es decir, te nutres de ellas, pero luego creas tu propio universo y terminas cogiendo lo que pueden encajarte en él.

WN: Antes de centrarnos uno por uno en los protagonistas, os lo tengo que preguntar: ¿sois team Rhadric o team Aiden?

BB: ¿Sabes qué pasa? Que, como escritora, dependiendo del capítulo iba con uno o con otro porque a mí ese lado oscuro de Rhadric… me encanta.

NM: A mí también. Es que, a la hora de escribir, disfrutas mucho de ambos. Además, tienes que forzarte a marcar la diferencia entre uno y otro para que no se terminen pareciendo. Pero creo que coincidimos en Aiden.

BB: Sí, team Aiden.

WN: ¿Sois entonces de razón o de corazón?

BB: Es que siempre me enamoro de personajes como Iron Man, Loki o Rhadric. Pero luego, al pensar en mi personalidad del día a día, creo que acabaríamos muy mal. Entonces ¿razón o corazón?

NM: Yo diría que Rhadric para la aventura. Y para la estabilidad, Aiden.

WN: Empezando por Rhadric, es un personaje que carga con una mochila muy pesada por su pasado y por un fuerte odio hacia los nadhurs. ¿Qué creéis que le mueve realmente: el amor, el miedo o la ira?

NM: Yo creo que es la ambición, ¿no? Sabe de dónde viene entre comillas, pero también va a ciegas y tiene que luchar por ello, por descubrirse. Es mucha ambición lo que le mueve y también ese amor que tiene por Brianne.

BB: Es lo que dice Natalia, es muy ambicioso y posesivo, aunque apenas lo muestra al principio con Brianne. Y cuando un gran secreto se presenta ante él, en esa mochila se juntarán todo tipo de sensaciones y de emociones: venganza, ira y rencor.

WN: Aiden quizás llega como ese elemento disruptivo, ¿no? Es más abierto y directo emocionalmente hablando. ¿Es realmente más libre que cualquier otro personaje?

BB: La novela precisamente va de eso: de las libertades. Le sucede lo mismo a Brianne, que la describimos como un pajarillo enjaulado porque es la hija modelo, la alumna perfecta y la posible reina, pero ella quiere volar.

NM: Aiden tiene otro tipo de limitaciones en sus alas. Es verdad es que es el más libre físicamente hablando, pero creo que también arrastra mucho. Vive muy atado por esa falta de verdad o esa falta de saber lo que no sabe.

WN: En el caso de Brianne, es complicado hablar de ella sin spoilers. ¿Qué elementos trazaríais vosotras en su camino?

BB: Además de ser ese pajarito enjaulado, creemos que es el reflejo de las acciones. Es alguien que va definiendo mucho su propio destino, pero también el del resto e incluso hasta del propio reino a través de sus decisiones.

NM: Además, si la comparamos con nuestras otras dos protagonistas femeninas, pienso en Brianne y lo primero que se me viene a la cabeza es su corazón: es muy buena, pero su corazón se va oscureciendo poco a poco. Es un personaje que transita un camino de introspección, de conocerse a sí misma, aunque obviamente está llevada al extremo porque es una novela de ficción.

WN: En todo este triángulo amoroso, ¿qué papel juega el amor en una historia donde todo parece empujar hacia la violencia y el conflicto?

BB: No pienso que sea una triángulo como tal. Sí que lo es, obviamente, pero no es lo central de la historia porque el foco lo ponemos en la construcción del personaje de Brianne. No es una novela de romantasy en la que metemos un triángulo y la trama va por otro lado para ver con quién se queda; es más bien una unión de todo.

NM: Brianne carga con mucho más que solo decidir quedarse con Rhadric o con Aiden. Todo su historia en sí misma implica una elección.

Las Greemwood demuestran, una vez más, que son una de las voces del 'romantasy' español

Las Greemwood demuestran, una vez más, que son una de las voces del ‘romantasy’ español | Fotografía: Javier Ocaña

WN: ¿Y la amistad?

NM: Como trabajamos mucho con la luz y la oscuridad de Brianne, los personajes secundarios tienen mucho peso en toda la historia. Ya no son solo Rhadric y Aiden quienes trabajan para construir el corazón de ella, sino también todos los secundarios, que tienen algo que aportar. La hemos reflejado de una manera distinta a los dos anteriores libros, pero tiene un peso fundamental.

WN: A través de la trama, tratáis temas como la amistad, el hogar, la discriminación… ¿Creéis que la fantasía permite abordar mejor ciertos conflictos reales?

NM: Siempre intentamos que nuestras novelas tengan ese punto de crítica social para que, cuando cierres el libro, puedas reflexionar. Pensamos que un libro tiene que ayudar a observar la realidad que te rodea y abrir la mente ante esas situaciones que ves en el día a día.

BB: Cuando metes una crítica en un libro contemporáneo, da igual el género pero contemporáneo, inevitablemente es una crítica más directa. Te la pongo en la cara y te doy con ella. Con la fantasía lo haces de manera indirecta: te hablo del racismo, por ejemplo, pero sin decírtelo directamente porque te estoy describiendo la situación en la que viven los nadhurs. Entonces sí, consideramos que este género es de lo mejor para poder trabajar una buena crítica social.

WN: Para terminar, si hoy se formase una tormenta eterna, ¿qué sería lo último que os gustaría escribir?

Hermanas Greemwood: Una carta a nuestros hijos.

 

 

Imagen destacada: Javier Ocaña – Cedida por Editorial Planeta