El Antorchas Festival volvió a convertir Albacete en un punto de encuentro para la música con un cartel lleno de grandes nombres, nuevos descubrimientos y conciertos cargados de energía. Rigoberta Bandini, La M.O.D.A., Ginebras, Ojete Calor, Carolina Durante y Zahara Rave protagonizaron unas jornadas marcadas por el baile, la diversión y un público entregado.

Hay festivales que se viven por los grandes nombres del cartel y otros que terminan conquistando por todo lo que ocurre entre concierto y concierto. El Antorchas Festival volvió a demostrar que es una cita donde la música, la gastronomía y el ambiente se mezclan para crear algo más que una sucesión de actuaciones. Durante tres días, el Recinto Ferial de Albacete se convirtió en un punto de encuentro para disfrutar de artistas consolidados, nuevos descubrimientos y muchas ganas de fiesta.

Desde el primer día ya quedó claro que el festival tenía preparada una programación para todos los públicos. El jueves comenzó con una de las sorpresas de la edición, Hoonine. En solitario, acompañándose únicamente de su propuesta artística, consiguió llamar la atención de los asistentes, que descubrieron a una artista capaz de llenar el escenario por sí misma.

Después llegó Marlena, que convirtió su actuación en una celebración compartida. Uno de los momentos más especiales llegó cuando el dúo bajó al público para cantar junto a los asistentes, demostrando esa conexión cercana que ha convertido al dúo en una de las propuestas más queridas del panorama actual.

Viernes: una noche para saltar

El viernes, el recinto comenzó a llenarse poco a poco desde primera hora de la tarde. Carlos Ares fue el encargado de poner en marcha la jornada en el escenario Ebro. Mientras, el público iba llegando y preparándose para una de las noches más esperadas del festival.

Y entonces llegó Rigoberta Bandini. La artista catalana ofreció uno de esos conciertos donde la diversión es parte fundamental del espectáculo. Aunque en los primeros compases parecía que el público todavía estaba descubriendo algunos de sus temas, todo cambió cuando sonaron canciones como “In Spain We Called Soledad” o la cover del típico tema “Mayonesa”, que hicieron que el recinto entero se viniera arriba.

Rigoberta Bandini en Antorchas Festival | Fuente: Antorchas Festival 2026

También hubo espacio para presentar canciones de su último trabajo, como “Kaiman” o “Pamela Anderson”, además de un tema nuevo. Embarazada y con la energía que la caracteriza, Rigoberta volvió a demostrar que sus conciertos son una auténtica fiesta. Cerró por todo lo alto con “Ay Mamá” donde todo el público saltaba al ritmo de este tema, y “Busco un centro de gravedad permanente”.

Mientras terminaba su actuación, el festival vivía uno de esos momentos habituales: carreras de un escenario a otro para intentar no perderse nada. Y es que la programación, en este caso, obligaba a elegir entre dos grandes artistas.

Los extremeños Sanguijuelas del Guadiana recogieron el testigo con un concierto lleno de energía. Arrancaron con “100 amapolas” y siguieron con canciones como “Jaribe” y “Septiembre”, provocando incluso pogos entre los asistentes. También hubo momentos de homenaje con “Nada que perder” de Robe o “Me quedaré” de Estopa, canciones que el público recibió con emoción. Su orgullo por sus raíces extremeñas estuvo presente durante toda su actuación. Pero sobre todo dejaron claro lo bien que se lo estaban pasando sobre el escenario y consiguieron transmitir esta energía al público.

Uno de los grandes momentos del festival llegó con La M.O.D.A., que regresaba a Albacete después de su parón de tres años. La zona del escenario Heineken se llenó de público para recibir a una banda que cuenta con un repertorio capaz de unir generaciones. Canciones como “Nómadas”, “Catedrales” o “Héroes del Sábado” fueron coreadas por todos, mientras temas más recientes como “Si bailas bailo” o “Alsa pa Madrid” demostraban que la banda sigue mirando hacia delante.

Durante su concierto, las luces de las linternas acompañaron “Hay un fuego”, creando una de esas imágenes que se quedan en la memoria del festival. Desde lejos se podía ver la energía del público, con saltos, cerveza volando y un ambiente completamente entregado. La despedida con “Mañana voy a Burgos” puso a todos a cantar y saltar.

La M.O.D.A. en Antorchas Festival | Fuente: Antorchas Festival 2026

La noche continuó con We Are Scientists, que hizo vibrar el escenario Ebro, y con Ginebras, uno de los conciertos más esperados. El grupo volvió a demostrar por qué sus directos son sinónimo de diversión. Sandra apareció con una camiseta personalizada por ella misma con un guiño al templete de la Feria, un detalle que conectó todavía más con el público albaceteño.

Entre bromas, cercanía y mucha actitud, interpretaron temas como “Con las chicas en Berlín” y “Mi diario”, canciones de su último disco “Donde nada es para tanto”. Pero no se olvidaron de clásicos como “Ansiedad” o “Desastre de persona”. El cierre llegó con “La típica canción”, dejando una de las imágenes más festivas de la jornada. La noche terminó con Aguacate y Mango, poniendo el broche con un público dispuesto a seguir bailando.

Sábado: una despedida por todo lo alto

El segundo día arrancó con Carletti Porta & Curro Violero, dando paso a una jornada que iba a ir aumentando la intensidad con el paso de las horas. Los Enemigos mantuvieron al público activo en el escenario Ebro antes de uno de los conciertos más esperados de la edición.

Porque si algo estaba claro es que Ojete Calor no iba a dejar indiferente a nadie. El subnopop llegó al Festival de las Antorchas con un espectáculo cargado de humor desde el primer minuto. Tras dar la “bienvenida” al público, el dúo hizo lo que mejor sabe hacer y es que convirtieron el concierto en una fiesta.

Ojete Calor en Antorchas Festival | Fuente: Antorchas Festival 2026

No faltaron las bromas con Albacete, los guiños musicales y las versiones inesperadas, pasando de clásicos de artistas como Rafaella Carrà o Camilo Sesto a sorprender con una canción de Quevedo. Además, subieron al escenario a Maribel, protagonista del videoclip de “Qué bien tan mal, grabado precisamente en Albacete. El mejor momento del concierto llegó con “Mocatriz”, con todo el público saltando, antes de cerrar con “Tonta gilipó”. Un concierto tan divertido como imprevisible.

Vuelo Fidji volvió a las Antorchas demostrando la conexión que ya tienen con el festival. Su energía terminó incluso con el artista bajando al público para cantar rodeado de asistentes. Después llegó Carolina Durante, que convirtió el escenario en una auténtica oficina para presentar su último álbum. Desde el inicio con “Joderse la vida”, los pogos comenzaron a aparecer entre el público. La banda repasó canciones de su último disco como “Toma Café”, “Tempo 2” o «Normal«, sin olvidarse de temas imprescindibles como “Cayetano”, “Cementerio”, “Colores” o “Granja Escuela”.

Uno de los momentos más inesperados llegó durante “Las Canciones de Juanita”, cuando Diego Ibáñez se lanzó al público. El concierto terminó con “Hamburguesas” acompañado de fuegos artificiales, dejando una imagen perfecta para una noche de festival.

La fiesta continuó con Sidecars, que hizo cantar al público con canciones como “Ahora”, “Amasijo de huesos” o “Contra las cuerdas”. Pero el festival todavía no había acabado y la gente seguía con ganas de más.

Carolina Durante en Antorchas Festival | Fuente: Antorchas Festival 2026

Zahara Rave llevó al escenario Heineken un espectáculo diferente, potente y visual. Tanto sus seguidores como quienes llegaban sin conocer su propuesta pudieron disfrutar de un concierto lleno de energía. Sonaron temas como “Berlín U5” o “Hoy la bestia cena en casa”, demostrando que su formato rave es una experiencia propia dentro de un festival.

ELYELLA fueron los encargados de cerrar esta edición del Festival de las Antorchas. Como era de esperar, convirtió el final en una pista de baile gigante, con un público que todavía tenía fuerzas para cantar y bailar hasta el último momento.

Además de los grandes escenarios, el Antorchas Festival mantuvo durante todo el evento la música presente con el escenario Royal Bliss, situado en el templete junto a la zona gastronómica, donde siempre había ambiente y actuaciones. La edición de 2026 deja la sensación de un festival consolidado, con un cartel equilibrado y una mezcla de artistas capaces de reunir a públicos muy diferentes.

Lo único a mejorar es que durante algunos conciertos se echó en falta más respeto por parte de algunos asistentes, ya que el murmullo constante dificultaba en ocasiones disfrutar de las actuaciones.

Aun así, las Antorchas volvieron a encender Albacete con dos días llenos de música, humor, baile y momentos que quedan en la memoria. Ahora toca esperar qué sorpresa prepara el festival para su próxima edición.

 

Imagen destacada: Antorchas Festival 2026