El minimalismo es la tendencia que más se lleva este año en la decoración de interiores, y los baños de microcemento son el mejor ejemplo. Si estás pensando en darle un nuevo aire a tu baño, lo que tenemos que contarte te va a interesar.

¿Te acabas de comprar una casa y estás reformándola? ¿O quizá te apetece renovar alguna zona después de tanto tiempo? Sabemos de sobra que te aterra meterte en obras, así que apunta la nueva tendencia de decoración. Son los baños de microcemento, un revestimiento sin juntas que está revolucionando el diseño de interiores y que se ha colado en todas las tendencias y revistas.

De hecho, si buscas inspiración para reformar tu cuarto de baño, te vas a encontrar el microcemento. Está presente en los hogares más cool y también en los proyectos de interiorismo más punteros. Y no es para menos, porque es resistente, bonito y se adapta muy bien a todos los estilos.

¿Qué tiene el microcemento para que sea tan atractivo?

Lo primero que llama la atención es la estética minimalista. Al ser un revestimiento continuo, sin juntas ni cortes, da una sensación de amplitud y de orden visual que no vas a conseguir con ningún otro material. Es más, puede transformar por completo cualquier baño, por pequeño que sea.

Además, el microcemento se puede aplicar en prácticamente cualquier superficie: suelos, paredes, encimeras, duchas, lavabos y hasta en muebles. Así, podrás jugar con el diseño sin meterte en grandes reformas y tener en casa un baño digno de las mejores revistas con un solo material.

Y otro punto fuerte es que combina con todo. ¿Estilo industrial con grifería negra? Perfecto. ¿Tonos nude y madera natural para un baño más acogedor? ¡Ideal! El microcemento es como ese vaquero que te sienta de maravilla y pega con todo.

Ventajas que te harán decidirte al momento

baños de microcemento

Fuente: Bobeton

La parte estética y del diseño es la más evidente y la gran ventaja de diseñar tu baño con microcemento. Pero hay muchísimos más puntos fuertes, sobre todo si hablamos de funcionalidad:

  • Es resistente al agua y a la humedad, así que es perfecto para zonas como la ducha o el lavabo.
  • Al no tener juntas, no se acumula suciedad, no aparece el moho y encima lo puedes limpiar en un abrir y cerrar de ojos.
  • En solo unos días tendrás el baño listo sin necesidad de hacer obras interminables ni tirar escombros.

Otra ventaja importante si quieres personalizar tu baño: puedes elegir entre una amplísima gama de colores y acabados, que van desde blancos luminosos hasta tonos oscuros y elegantes.

¿Dónde queda mejor el microcemento?

El microcemento tiene la gran ventaja de que puedes utilizarlo en todo el baño, pero hay zonas en las que queda infinitamente mejor. Por ejemplo:

  • En las paredes crea una sensación envolvente y moderna, así que es ideal si quieres que tu baño parezca más grande.
  • En la ducha aporta continuidad visual y elimina las juntas que se acaban poniendo feas con el paso del tiempo.
  • En el suelo unifica el espacio y combina genial con otros materiales, como la madera o el metal.
  • En encimeras y lavabos viste mucho más y será el toque definitivo para tener un baño de revista.

Eso sí, para que el resultado te quede impecable y tal y como lo habías imaginado, necesitas contratar a un equipo de profesionales. Es la mejor opción, tanto si ya tienes una idea de cómo quieres que quede o prefieres que te lo diseñen desde cero.

 

Imagen destacada: Bobeton