Del 2 al 4 de octubre, X-Madrid se convirtió en un punto de encuentro para lectores, escritores, editoriales y amantes de la cultura con una nueva edición de su Feria del Libro, que reunió a más de 60 expositores y una programación repleta de actividades.
El pasado fin de semana, X-Madrid cambió su habitual ritmo para convertirse en un lugar donde los libros fueron los grandes protagonistas. La VI Feria del Libro llenó sus espacios de lectores, autores, editoriales y curiosos que se acercaron para descubrir nuevas historias, encontrar algún título para llevarse a casa o, simplemente, disfrutar del ambiente.
La propuesta, organizada junto a The Wild Market Madrid, reunió a más de 60 expositores entre autores, librerías y editoriales. Los diferentes puestos permitían encontrar desde novedades literarias y ejemplares de distintos géneros hasta merchandising inspirado en el mundo de los libros, convirtiendo el recorrido por la feria en una oportunidad para descubrir pequeños proyectos y propuestas diferentes.
Pero la literatura no se quedó únicamente en las páginas. Uno de los grandes atractivos de la feria fue su programación de actividades, pensada para públicos de todas las edades. Talleres creativos, cuentacuentos, encuentros con autores y firmas de ejemplares completaron una jornada en la que había algo que hacer prácticamente en cada rincón.
De los autores a los lectores

Fuente: Nerea Avileo – Why Not Magazine
Entre los encuentros que formaron parte de la feria destacaron las oportunidades de conocer de cerca a escritores y autores muy queridos por los lectores, como Blue Jeans o las Hermanas Greenwood, que acercaron todavía más el mundo de la literatura a quienes se acercaron hasta X-Madrid.
Este tipo de encuentros fueron precisamente uno de los puntos fuertes de la jornada: no solo permitían descubrir nuevas obras, sino también poner cara a quienes están detrás de muchas de las historias que acompañan a los lectores.
A ello se sumaron diferentes talleres relacionados con la creatividad y la literatura. Desde aprender a crear un cómic o diseñar marcapáginas hasta actividades vinculadas con la escritura y las manualidades, la feria apostó por demostrar que la relación con los libros puede ir mucho más allá de sentarse a leer.
Una búsqueda del tesoro entre libros

Fuente: Nerea Avileo – Why Not Magazine
Si hubo una actividad capaz de convertir la visita a la feria en una pequeña aventura, esa fue «Libritos Escondiditos».
Durante el sábado y el domingo se escondieron por las zonas comunes de X-Madrid 200 pequeños libros con diferentes portadas y diseños. Encontrarlos se convirtió prácticamente en una búsqueda del tesoro: había que recorrer el espacio, mirar con atención y descubrir dónde se había escondido cada ejemplar.
Además, la búsqueda tenía premio. De los 200 mini libros escondidos, 62 estaban premiados. Para descubrirlo solo había que abrir la primera página y comprobar si aparecía un número que correspondiera a alguno de los stands participantes.
Libros que encuentran un nuevo hogar

Fuente: Nerea Avileo – Why Not Magazine
Otra de las iniciativas que más encajó con el espíritu de la feria fue el intercambio de libros. Durante los tres días, los visitantes podían dejar ejemplares que ya no utilizaban en distintos rincones de X-Madrid para que otra persona pudiera encontrarlos y llevárselos.
La idea era sencilla: dar una segunda vida a los libros y conseguir que continuaran viajando de lector en lector. Y, por supuesto, cualquiera que encontrara un título que le interesara podía quedárselo.
Una feria para perderse entre páginas

Fuente: Nerea Avileo – Why Not Magazine
Con una asistencia numerosa, la VI Feria del Libro de X-Madrid demostró que el interés por la literatura continúa encontrando nuevas formas de acercarse al público. El centro comercial se llenó de vida durante todo el evento, en búsqueda de nuevas historias por leer.
La feria consiguió así transformar un espacio comercial en un pequeño punto de encuentro para la comunidad lectora, donde descubrir un nuevo libro podía ser tan sencillo como detenerse ante un stand, hablar con un autor, participar en un taller o incluso encontrar un pequeño ejemplar escondido por sorpresa.
Y es que esa fue una de las mejores partes de la experiencia: en X-Madrid, los libros no solo estaban en las estanterías. También estaban escondidos, se intercambiaban, se firmaban, se creaban y, sobre todo, se compartían.
Imagen principal: Nerea Avileo para Why Not Magazine
