El cuidado personal pasa por conocer tu tipo de piel y saber qué cosméticos encajan mejor contigo. ¿Lo has descubierto ya?
El cuidado personal está muy relacionado con la estética y con vernos bien por fuera y por dentro. Pero también tiene mucho que ver con la salud y con la necesidad de cuidar la piel a largo plazo, siempre teniendo en cuenta que cada dermis es diferente y lo que le funciona a una, puede provocar el efecto contrario en otra.
Precisamente por eso, tenemos una amplia variedad de marcas y fórmulas en el mercado para elegir. Eso sí, antes de hablar de cosméticos, el primer paso es entender cómo es tu piel para poder adaptar la rutina.
¿Cómo es mi tipo de piel?
Es un error ver cualquier fórmula por internet y lanzarnos a ella sin antes pararnos a pensar en si nos va a funcionar. El primer paso para crear tu propia rutina de cuidado personal es identificar tu tipo de piel:
- Piel seca: tirante, áspera e incluso con descamación o zonas más rugosas. Si tienes los poros casi invisibles y notas que tu piel se irrita fácilmente, seguramente tengas la piel seca.
- Piel grasa: exceso de brillo, sobre todo en la zona T (frene, nariz y barbilla). Los poros suelen estar más dilatados y es normal que aparezcan brotes o puntos negros.
- Piel mixta: combina zonas más grasas con otras más secas. Normalmente, la zona T es más brillante, mientras que el contorno de ojos, por ejemplo, suele ser más seco.
- Piel sensible: se enrojece fácilmente, pica o se irrita con cambios de temperatura, productos agresivos o ciertos ingredientes.
Garnier, un aliado de belleza con mucha historia
Un buen truco, tengas la piel que tengas, es acudir a marcas con años de historia. Por ejemplo, Garnier fue fundada hace más de un siglo en Francia y desde entonces ha recorrido un camino interesante en el mundo beauty. Comenzó con tintes capilares, hasta llegar a las fórmulas con ingredientes de origen natural que encontramos hoy en el mercado. De hecho, la marca ha evolucionado mucho para acercar la ciencia del cuidado a nuestro día a día.
En los últimos años, han lanzado muchos productos al mercado, pero hay algunos que ha marcado un antes y un después. Por ejemplo, en 2016 revolucionaron la limpieza facial con el lanzamiento de su Agua Micelar, un básico para muchísimas personas.
Hoy, tienen líneas específicas como Skin Active, Fructis para el cabello o Nutrisse en coloración, que se adaptan muy bien a todas las necesidades. Además de productos para pieles secas, mixtas, grasas o sensibles, y con fórmulas con hasta un 96% de ingredientes de origen natural.
La dermocosmética de La Roche Posay para pieles sensibles
Si hablamos de pieles delicadas o con condiciones específicas, tenemos que entrar en el terreno de la dermocosmética. Una de las firmas líderes en este sentido es La Roche Posay, marca francesa respaldada por la investigación científica y avalada por dermatólogos de todo el mundo.
También tienen gamas que se adaptan a diferentes necesidades: Effaclar, para pieles con acné; Anthelios, referente en protección solar; o Lipikar, ideal para pieles atópicas y secas. Además, todos los productos están formulados bajo estrictos controles de seguridad y testados en pieles sensibles.
Así puedes diseñar tu rutina de cuidado personal paso a paso
Una vez que tengas claro cómo es tu tipo de piel y qué productos le sientan mejor, el siguiente paso es diseñar tu propia rutina (skincare) de cuidado personal. Toma nota de estos pasos:
- Limpieza: elige fórmulas suaves que eliminen impurezas sin resecar ni ser agresivas.
- Hidratación: opta por texturas ligeras si tienes la piel grasa y más nutritivas si es seca. Juega también con el momento del día. Por la mañana, mejor fórmulas fresquitas y ligeras; por la noche, texturas más densas.
- Protección solar: es imprescindible los 365 días del año, sea como sea tu piel y el tiempo que haga.
- Tratamientos específicos: siempre puedes introducir un sérum para tratar algún problema en concreto. Por ejemplo, la Vitamina C es perfecta para iluminar, la niacinamida es un aliado fantástico para el acné y el ácido hialurónico contra el envejecimiento.
Eso sí, el mayor secreto de tu rutina de cuidado personal es ser constante. Dedica unos minutos cada día, por la mañana y por la noche, para seguir los pasos y notarás los resultados. Y recuerda: menos es más. No hace falta una skincare de 10 pasos, sino que es preferible que sea más corta y de verdad funcione.
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