En Why Not Magazine, hemos hablado con ESMEE, una joven cantautora que disfruta viviendo la vida a través de versos y de acordes de guitarra. ‘Golden String’ es su primer EP y ya están disponibles tres de las cinco canciones que dan cuerpo a este proyecto.

Para ESMEE, las 22:22 es más que una coincidencia sobre el reloj: es la hora a la que su abuela solía mandar a su familia a dormir, un ritual que hoy late entre sus canciones como un recordatorio de dónde viene. Su voz nace entre raíces mezcladas: Francia como cuna, España como herencia e Irlanda como revelación.

Desde muy pequeña, esta artista ya descubrió que el escenario podía ser su refugio, pero también su impulso para desafiarse y atreverse a ser valiente, a perseguir sus sueños. Aquellos que aún pide cuando ve una hora espejo.

2025 es el año de los primeros sueños cumplidos. ‘Sunglasses’, ‘Cupido’ y ‘El Viaje’ son tres de cinco canciones que dan vida y cuerpo a su primer gran proyecto musical, a su primer EP, ‘Golden String’. Un EP que traza un hilo dorado de emociones y de experiencias personales que ESMEE busca transmitir a su público. Porque más allá de un baile, su objetivo es hacer que su música haga sentir y vivir.

La cantautora estará presentando ‘Golden String’ en directo el próximo 30 de octubre en Madrid, en la Sala Vesta, en un concierto organizado por The Nomad Zone.

ESMEE, la cantautora de las emociones vives | Fotografía: Man Visual Studio

ESMEE, la cantautora de las emociones vives | Fotografía: Man Visual Studio

Charlamos con ESMEE

Why Not Magazine: Para entender quiénes somos tenemos que echar la vista atrás al pasado, a las raíces, a aquellos primeros pasos. ¿Cómo se entrelaza el arte, la cultura en general, con tus primeros años de vida?

ESMEE: Diría que ya cantaba antes de hablar. Nací y crecí en Francia, pero mis abuelos maternos eran españoles y la música llenaba nuestra casa; desde pop clásico francés hasta canciones andaluzas. Siempre he estado rodeada de música, aunque nadie de mi familia tiene un vínculo con ella, tampoco cantan.

WN: Preparabas espectáculos con tus hermanas y tu prima, fuiste a clases de teatro, escribías poemas a escondidas, soñabas con ser Céline Dion… ¿Recuerdas si hubo un momento exacto en el que te dieras cuentas de que querías ser cantante?

E: A los diez años entré en el coro de mi colegio y a los doce, me presenté como solista. Ahí fue cuando experimenté por primera vez lo que era subirse a un escenario, y sola. Aquel momento lo recuerdo bastante bien por cómo me sentí al bajarme, estaba muy nerviosa y emocionada al mismo tiempo. Fue entonces cuando me di cuenta de que quería experimentar esas emociones durante el resto de mi vida.

El arte siempre ha sido muy importante para mí. De pequeña era muy extrovertida, pero más tarde pasé por un momento muy complicado porque mis abuelos fallecieron. Esa experiencia hizo que perdiera mi luz. Mi madre decidió apuntarme a teatro y fue el entrar en otras pieles lo que me devolvió la ilusión. Esto también me dio fuerzas para seguir cantando. Diría que la música me ha salvado la vida.

WN: ¿Tu vida hubiera sido muy diferente de no haber conocido esa faceta musical desde tan pequeña?

E: En realidad, a día de hoy, no me dedico al cien por cien a la música. Soy comercial en una empresa de tecnología, lo que me permite invertir en mi proyecto de música. Pero mi objetivo a corto y largo plazo es poder vivir de mi música.

WN: ¿Crees que el universo nos manda señales?

E: Más que señales, siempre confío en mi instinto. Soy una persona muy espiritual, creo mucho en las energías. Confío en esas vibraciones que me dicen «huye” o “ve a tope con ello”, y la verdad es que me han salvado más de una vez. También soy una chica que le gusta hacer las cosas por y para vivir experiencias, no busco cortarme demasiado porque la vida es más divertida así.

WN: ¿Qué sucede cuando esas energías chocan con nuestras propias contradicciones, con nuestro síndrome del impostor?

E: Es complicado, cada uno navega con sus emociones como puede. Desde pequeña, he sentido una culpabilidad por todo bastante anclada y eso hace que, al mínimo error, me machaque. Sin embargo, escribir canciones me permite entender mejor mis emociones y poder plasmar soluciones más fácilmente.

WN: Fue eso lo que sucedió en 2018, ¿no? Tras vivir un año en Madrid, en 2018 decidiste lanzarte y comenzar de cero en Irlanda. Te enamoraste del país, de su cultura. ¿Cómo viviste aquella época?

E: El irme a Irlanda lo viví como una oportunidad para un nuevo comienzo, para buscar inspiración para mi proyecto. La cultura irlandesa me encantó porque Irlanda tiene algo místico, no sabría explicarlo; es muy sensorial. Me enamoré de sus cantos tradicionales. También llaman al país la ‘isla Esmeralda’ y eso hizo que me sintiera más conectada todavía.

WN: En 2020, año de la pandemia, diste un gran paso: terminar ‘What If’, tu primera canción. ¿Qué significó para ti reencontrarte de nuevo con ella? Y más hablando de un tema tan presente en ti como es el atrevimiento.

E: Fue como una terapia. Había terminado mi primera canción, sonaba como siempre la había imaginado y tuvo muy buena acogida, no solo por mi círculo cercano, sino también por desconocidos. Esto hizo darme cuenta de que quizá sí podía seguir ese camino y que iba a ser la primera de muchas otras canciones que llegarían después.

WN: Con tu música buscas despertar emociones, hacer que todos seamos vistos y escuchados. ¿Por qué crees que el folk-pop y el indie pop son géneros tan potentes para conseguirlo?

E: Porque se le da mucha importancia a la letra. El pop género tiene letra e historias, obviamente, pero el indie se presta a contar cuentos y a vincular emociones más abruptas, a veces también con más poesía. Para mí, el folk/indie es el formato perfecto para contar una historia y, cuando la contamos, la persona que lo escucha siempre va a tender a asociarlo a algo que haya vivido personalmente.

WN: ¿Y por qué inglés y español en tu música y no francés?

E: Escribir en inglés me nace más fácilmente porque he consumido mucha música en inglés, por lo que siempre me ha salido más natural. También viví en Irlanda mucho tiempo, por lo que el era mi idioma diario y mi forma de expresar mis emociones.

El español me ha gustado mucho desde siempre. Me tomé mi tiempo para escribir y cantar en español porque quería llegar a un nivel bilingüe para poder enfrentarme al público español y expresarme de la mejor forma posible.

En cuanto al francés, creo que hay géneros musicales que se prestan muy bien al idioma, como el rap. El pop es muy exigente y el folk francés es un gran reto al que todavía no estoy preparada para enfrentarme.

WN: 2025 está siendo un año lleno de logros musicales. Entre ellos, la preparación del lanzamiento de tu primer EP, ‘Golden String’. ¿Qué esconde realmente ese ‘hilo dorado’ y que une a esas cinco canciones que lo componen?

E: Este EP ha sido un reto para mí. Todas las canciones están enlazadas, pero están en idiomas distintos y tenía que encontrar la manera de hacer que tuvieran sentido y que conviviesen juntas. Ese hilo dorado es tanto un hilo musical porque el sonido de la guitarra es un sonido muy cálido como uno de emociones porque las asocio a lo dorado, también por esa calidez.

Todas las canciones son muy vulnerables, todas cuentan experiencias personales pero de formas muy distintas. Sunglasses habla de admitir que somos quienes somos y de evitar la mirada juzgante de otras personas. Cupido, título en español pero canción en inglés, explora ese sentimiento de saber cuándo es el momento de poder pasar página.

WN: Y llega ‘El Viaje’, tu último single y tercero del EP. Un tema muy especial para ti porque habla de la historia de tu abuela, pero también de la tuya. ¿Qué sentiste al transformar vuestros viajes personales en una canción?

E: Es una canción muy importante para mí porque, además ser mi primera canción es español, trata del paralelo de la vida de mi abuela y de la mía, como bien dices. Cuando falleció mi abuela, sufrí mucho porque, pese a que ella no hablase francés ni yo español, éramos muy cercanas, teníamos una conexión especial.

Ella se fue de Cullera a Francia cuando tenía 16 años para encontrar trabajo y allí conoció a mi abuelo. Con su misma edad, me mudé a tres horas de casa de mis padre para seguir estudiando y para encontrar un lugar donde me sintiera bien, como en casa. También por entonces me viene a Madrid.

‘El Viaje’ lo compuse en Cullera, una noche que jugaba con el ukelele para ver si surgía alguna canción en español. Los versos cambiaron muchas veces, pero también sentí que mi abuela me susurraba la letra al oído.

WN: ¿Cuál es el mayor reto al compartir con tu público algo tan personal?

E: Al igual que me sucedió con ‘What If’ pasó con ‘El Viaje’ porque pensé que, al ser tan personal, nadie iba a conectar con la canción. Me di cuenta de que habla de mi abuela, pero también de querer una vida mejor y de atreverse a dejar atrás un hogar para encontrar otro mejor. Fue un reto emocional, pero precisamente por eso lo hago: para que la emoción pase de la forma más pura. La vulnerabilidad es un poder.

WN: ¿Qué esperas que sientan quienes escuchen El Viaje por primera vez?

E: Me encantaría que todo aquel que escuche ‘El Viaje’ se sienta identificada de alguna forma. Si le puedo ayudar a vivir un duelo, me gustaría intentar hacerlo más leve a través de esta canción y de mi música en general. También quiero demostrar que ‘El Viaje’ puede ser tanto físico como emocional y quizá sea el empuje necesario para atreverse y dar el paso.

 

View this post on Instagram

 

A post shared by (@its_esmee_music)

WN: Después de ‘El Viaje’, aún quedan dos temas más para completar ‘Golden String’: ‘Paz y Poesía’ y ‘You And I’. ¿Qué nos puedes adelantar de ello?

E: Todo va dentro del indie, pero cada canción tiene su propia personalidad. Eso es lo que me gusta del EP porque es ecléctico, pero sin serlo del todo. ‘Paz y Poesía’ es una canción muy bonita porque habla del desamor sin querer, es decir, conocemos a gente que nos enamora, pero no nos enamora del todo como nos gustaría.

Y ‘You And I’ es el último single del EP y cierra todo el paquete con un mensaje de amor propio. El amor propio está presente en todas las canciones, pero esta en concreto trata de ese diálogo interno que podemos tener. Es una manifestación de hablarse mejor a uno mismo, con un toque más rockero que me encanta.

WN: Para terminar, volviendo a echar la vista al pasado como al principio, ¿qué le dirías a esa ESMEE que va a comenzar a dar sus primeros pasos en la música?

E: Le diría que todo tiene su tiempo, que confíe porque no sería la ESMEE de hoy si no hubiera vivido todo por lo que he pasado. Creo que necesitaba pasar mucho para poder llegar hasta donde estoy.

 

Imagen destacada: Man Visual Studio