El cuidado de la piel está a la orden del día en redes sociales y grupos de amigas, aunque hay diferentes opiniones sobre cómo debe ser un cuidado facial correcto. Te contamos qué pasos son básicos en una rutina de skincare.
Hay veces que la sobresaturación del cuidado facial nos deja con más preguntas que respuestas. Vivir en la era en la que hay tantas opciones de productos faciales, con tantos nombres y propósitos, resulta peor. Ya no sabemos si es mejor usar dos limpiadores faciales, uno, ninguno o una pastilla normal de jabón.
A veces, tampoco estamos seguras de qué fórmulas son mejores, ya sean con agua, sin agua, completamente naturales, o si podemos confiar en la química de las grandes empresas.
Elige cuidado facial según tu tipo de piel
Elegir los productos correctos no tendría que ser estresante. Si sigues estas simples reglas, puedes tener unos parámetros útiles para ver qué funciona mejor para tu piel. Nos enfocaremos en los aspectos más básicos: limpiar e hidratar. Primero, debes determinar qué tipo de piel tienes de estas cinco.
- Piel normal: es la piel con mejor equilibrio de sequedad y aceites. No suele tener muchos problemas en cuanto a acné o puntos negros.
- Piel seca: carece de los aceites naturales necesarios para mantener la cara suficientemente hidratada. Puede causar excesiva sequedad, irritación y descamación.
- Piel grasa: opuesta a la anterior, este tipo de piel genera cantidades excesivas de grasa, y puede causar puntos negros, acné y poros abiertos.
- Piel mixta: la denominación más común es cuando la piel es seca o normal en algunas partes y grasa en otras, sobre todo en la zona T (frente, nariz y barbilla).
- Piel sensible: tal y como indica el nombre, este tipo de pieles requieren que prestes mucha atención a los ingredientes que contienen los productos, ya que son fácilmente irritables.
Paso 1: Limpiador facial
Una vez hayas determinado qué tipo de piel tienes, comenzamos con el primer paso de la limpieza facial. Para saber cuál es mejor para tu tipo de piel, también hay que saber qué cuidados específicos necesitas.
¿Tienes la piel muy seca? ¿Tienes mucha pigmentación? ¿Tienes muchos puntos negros? Una vez tengas esto claro, vas a poder acertar al momento de saber qué te puede servir. Consecuentemente, vas a poder elegir un limpiador más completo para atacar todo lo necesario.
Te tienes que asegurar de que el limpiador que elijas tenga estos ingredientes: Isetionato de cocoilo de sodio y Cocamidopropil betaína. Estos son los agentes que realmente limpian y arrastran la suciedad. Además, son suaves y no dañarán la barrera cutánea de tu piel.
El Ácido salicílico se encarga de limpiar poros en profundidad y, por lo tanto, también es un ingrediente importante. Lo que hay que evitar en la mayoría, o todos, los casos es el alcohol y el perfume (parfum).

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Ahora que tenemos un buen producto, hay que tener cuidado con la aplicación. La facialista y cosmetóloga, Pilar Gaudí, explica la mejor manera de hacerlo: «Da igual si es más cremoso, si viene en gel o en espuma, si es oleoso… todos se usan de la misma manera. Extiende en tus manos una pequeña cantidad similar a una almendra y aplícala sobre la piel, haciendo movimientos circulares con la yema de los dedos y sin ejercer presión, abarcando toda la superficie del rostro».
«Primero, frente y sienes, evitando el contorno de ojos, luego bajamos a las mejillas, nariz y mentón. En las zonas donde se produce más grasa (…) insiste un poco más, es donde hay más suciedad y las zonas más propensas a los puntos negros. No dejarnos tampoco al terminar el rostro, ni el cuello ni el escote”, añade.
Hidratación
Una vez dominada la limpieza, hay que hidratar. En este paso también se aplica el principio de los cinco tipos de pieles. Asimismo, debemos prestarles atención a los ingredientes. Estos forman tres grupos.
- Humectantes: atraen agua a la piel y ayudan a restaurar la hidratación de la misma. Incluyen la glicerina, el ácido hialurónico y el sorbitol.
- Emolientes: suaviza, ablanda y protege la piel. Incluyen la manteca de karité, los aceites vegetales ligeros y el estearato de glicerilo.
- Oclusivos: generan una barrera física de la piel que evita la pérdida de hidratación de la misma. Incluyen dimeticona, petrolatum y cera de abeja.
Con que haya al menos uno de cada uno de los grupos para abarcar restauración, protección y mantenimiento de la hidratación de la piel, ayudará para que tu piel se sienta excelente. Pero, de nuevo, hay que evitar el alcohol y el perfume.

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Extras
Si eres nuevo en el mundo del cuidado facial, o si eres una víctima de ella y quieres empezar de cero, estos dos pasos son los únicos que son indispensables. Y en algunos casos, los únicos necesarios, con excepción de las cremas solares SPF50. Si no usas crema solar todos los días, cualquier otro cuidado de la piel es en vano.
Pero una vez que estés más familiarizado con los productos y tus necesidades, puedes empezar a agregar sérums a tu rutina depende lo que quieras. La vitamina C, el retinol, la niacinamida, el zinc. Hay infinitas opciones, y la mayoría son principalmente ese ingrediente que estás buscando.
Pero lo mejor que puedes hacer, es llevar a cabo tu propia investigación de qué le viene mejor a tu piel, qué ingredientes usar, y cuáles evitar.
Imagen destacada: Le Clan

